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11.07.2019

1er Simposio Latinoamericano de Bioeconomía

El 1er. Simposio Latinoamericano de Bioeconomía contó con mas de 800 inscriptos.

El 1er. Simposio Latinoamericano de Bioeconomía contó con mas de 800 inscriptos.

El pasado 10 de julio se llevó a cabo el 1er. Simposio Latinoamericano de Bioeconomía “Repensando el Desarrollo”, organizado por el CIECTI conjuntamente con la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe  (CEPAL) y   la  Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

El simposio convocó una nutrida concurrencia que colmó el Auditorio del Centro Cultural de la Ciencia para escuchar los aportes de importantes representantes  de Uruguay, Brasil, Chile, Costa Rica, México, Colombia y Argentina, cuyo objetivo común fuerepensar, bajo el paradigma de la bioeconomía,  un sendero de desarrollo económico sostenible para los países de América Latina y el Caribe.

La apertura estuvo a cargo de las autoridades de las instituciones organizadoras representadas por el Secretario de Gobierno de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, Lino Barañao; por la Directora General del CIECTI, Ruth Ladenheim; por el Director General del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Manuel Otero; por la Directora de la División de Recursos Naturales de la CEPAL, Jeannette Sánchez; por el responsable de Empleo y Desarrollo Productivo de la OIT Argentina, Christoph Ernst y por la Directora de la Oficina Regional de Ciencias de la UNESCO, Lidia Brito.

Ruth Ladenheim destacó entre los objetivos del CIECTI el producir conocimiento interdisciplinario, haciendo especial énfasis en tecnologías e innovaciones que impulsen el desarrollo económico y el crecimiento de actividades productivas estratégicas de alto impacto, como la Bioeconomía. Ladenheim desarrolló en la apertura las actividades que realiza el CIECTI para apoyar este nuevo paradigma.

Ladenheim remarcó la importancia de generar una visión común a nivel regional sobre la bioeconomía, sostuvo que el rol de la Cooperación Internacional es crucial para que la Bioeconomía sea una plataforma de desarrollo. En ese sentido celebró la conformación de la Red Latinoamericana de Bioeconomía, que en principio vincula instituciones y personalidades destacadas del sector y que tiene el fin de generar vínculos fructíferos entre países y entre sectores productivos.

Por su parte, Lino Barañao cerró el panel de apertura destacando el desarrollo de cadenas de valor basadas en la biomasa argentina, que permiten el surgimiento de empleos de calidad, aumento de la riqueza y una mejora en su distribución.

El simposio se desarrolló a través de cuatro paneles, donde se analizó y debatió acerca de las dimensiones de sustentabilidad de la bioeconomía: sustentabilidad económica,  social,  ambiental y las políticas públicas y de cooperación internacional que las hagan posibles.

En el panel de sustentabilidad económica se expuso la bioeconomía a partir de la presentación de casos exitosos: el sector cafetero en Costa Rica; el desarrollo de un biofungicida de Y-TEC; el modelo de química verde como estratégica bioeconómica de Brasil; y el caso de Bioceres, una empresa argentina que impulsa bionegocios para un desarrollo sustentable. En este panel, se caracterizó la potencialidad de los negocios bioeconómicos, entre otras cifras, se mencionó que la bioeconomía en Argentina representó en 2017 un monto anual de U$S 74.000 millones -13,7% del PBI- y genera 2,4 millones de puestos de trabajo -12% de la fuerza laboral.

En el segundo panel se desarrolló un debate tripartito entre representantes del ámbito sindical (Gustavo Codas- CSA, Brasil), empresarial (Graciela Ciccia- Unión Industrial Argentina) y gubernamental (Magdalena Borges Borsani- Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, Uruguay) acerca de sustentabilidad social, en el cual se planteó  el impacto de la bioeconomía sobre el empleo.

En el tercer panel, de sustentabilidad ambiental, se debatió la importancia de impulsar la Bioeconomía para hacer frente a los retos que se proponen en el marco  de la Agenda de Desarrollo 2030 de las Naciones Unidas y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible, que promueven, entre tantos otros objetivos, desarrollar acciones por el clima, promoviendo la descarbonización fósil; producir sosteniblemente alimentos saludables; intensificar sosteniblemente la producción agropecuaria y el fomento de actividades de biorremediación sobre suelos y aguas.

 En el último panel se abordaron las políticas públicas y la cooperación internacional. Alejandro Mentaberry, de la Secretaría de Ciencia, tecnología e innovación planteó que se sabe “que hay que hacer” pero el interrogante es el  “cómo”, es decir de qué manera nuestros países pueden desarrollar la bioeconomía cristalizando sus potenciales beneficios.

De izquierda a derecha: Jeannette Sánchez (CEPAL), Ruth Ladenheim (CIECTI), Lino Barañao (SeCyT), Christoph Ernst (OIT) y Lidia Brito (UNESCO).

De izquierda a derecha: Jeannette Sánchez (CEPAL), Ruth Ladenheim (CIECTI), Lino Barañao (SeCyT), Christoph Ernst (OIT) y Lidia Brito (UNESCO).